jueves, 23 de septiembre de 2010

Un Lucero en la oscuridad

El Globito de Casilda no se quiere dar por vencido y derrotó 2 a 0 al León. Los goles los anotó Manuel Lucero. El ex Atlético Chabás le amargó la tarde a los de Pozzi y le da una luz de esperanza al Casilda Club, que quiere pelear por la clasificación.

El campo de juego hacía recordar a aquella semifinal entre el Lagunero y Unión Deportiva en 2009. La lluvia caída en Chabás afecto el verde césped, que adquirió tonalidad marrón a causa del barro reinante. El desarrollo del partido giró en torno al principal protagonista, el agua. Sin lugar a dudas, la misma influyó para que el espectáculo resulte deslucido, impreciso y chato. Sin embargo, las condiciones climáticas reinantes poco le importaron a los de Yapeyú, que se volvieron a levantar antes de que el conteo llegase hasta diez, para demostrar una vez más que en el campeonato no están knock out.
Hablando de guantes, el que pegó primero fue el visitante, que ni siquiera dio tiempo a que los equipos pudieran acomodarse dentro del campo de juego. Manuel Lucero fue el encargado de abrir el marcador para Casilda Club, que en sólo cinco minutos ya marcaba una diferencia. Como si esto fuese poco para los de Pozzi, dos minutos más tarde llegaría la tempranera expulsión de Razzini, que condicionó al local a jugar casi todo el partido con un hombre de menos.
En los minutos posteriores al gol, Lucero demostró ser el jugador más desequilibrante del partido. Enganchando generalmente desde izquierda hacía adentro, tuvo preocupada a la defensa lagunera, que a partir de la expulsión de Razzini, tuvo que empezar a defender con tres hombres y mostró varias desatenciones.
Hasta la primera media hora de juego, más allá de las imprecisiones y los errores a causa del mal estado del campo, los dos generaban chances. El mediocampo pasaba inadvertido y sin lucirse Atlético y Casilda Club contaban con oportunidades para llegar al gol. Sin embargo no lo lograron y los últimos quince minutos fueron chatos y aburridos.
En el complemento el anfitrión lo fue a buscar, pero sin demasiadas ideas. De tres cuarto para adelante era inofensivo, no había nadie que pudiese desequilibrar y por ende, generar alguna posibilidad factible de empatar era todo una proeza para los de Pozzi. Mientras tanto, Casilda Club era más compacto. Con un hombre de más y con los huecos que se iban generando por la desesperación del local, la visita se animaba a ir en busca del segundo y lo logró a diez minutos del final. Otra vez Lucero apareció para sentenciar el resultado y darle una pizca de ilusión a Casilda Club, que tiene tres partidos por delante, con la obligación de ganarlo a todos para poder lograr la clasificación.

Texto perteneciente a Diego Gironelli. Publicado el doce de julio de 2010 en el periódico deportivo El Alargue.

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